Alejandro Ricaño, un hombre ajeno

Su carrera, mejor que nunca

No hay duda de que México es y ha sido siempre cuna de grandes talentos para la escena, y es siempre grato poder ser partícipe del ascenso de una carrera que madura y florece como es el caso del dramaturgo veracruzano Alejandro Ricaño.

Licenciado en Teatro por parte de la Universidad Veracruzana, donde actualemnte imparte clases, éste novel dramaturgo es responsable de grandes e importantes sucesos de la escena mexicana durante estos últimos años.

Su nombre comenzó a formar historia del teatro mexicano contemporáneo desde mediados de la década pasada. Fue finalista del Premio Nacional de Dramaturgia Joven Gerardo Mancebo del Castillo en 2005 Y 2008 por las obras Un torso, mierda y el secreto del carnicero y Riñón de cerdo para el desconsuelo. También escribe la obra Fractales.

En el año 2008 obtuvo el Premio Nacional de Dramaturgia Emilio Carballido 2008 por la obra Más pequeños que el Guggenheim, obra escrita y dirigida por él, que hasta la fecha le da nombre a su compañía, y que resultó ser el boom, punto de partida para una exitosa carrera y que ha tenido exitosas temporadas en diversos recintos teatrales del Distrito Federal y el interior de la República.

En 2012 vino otro éxito para él, El amor de las luciérnagas, una obra romántica nuevamente escrita y dirigida por el veracruzano, y que ha tenido gran reconocimiento de la crítica y el público, conocedor o no de su previo trabajo.

Por si esto no fuera poco, el 2013 fue un año de igual importancia para él, ya que nuevamente escribe y dirige, aunque esta vez se trata del monólogo Cada vez nos depedimos mejor, actuado por el famoso y carismático Diego Luna con una gran temporada el la Sala Chopin y que por cierto, daba tercera llamada con boletos agotados desde semanas antes.

Y esta vez, parece repetir la fórmula y en el mismo recinto con el espectáculo Un hombre ajeno, interpretada por José María Yazpik, Osvaldo Benavides y su actor de cabecera e inseparable amigo, el famoso Adrián Vázquez, quien además de trabajar siempre en mancuerna con Ricaño, ha tenido gran éxito por su cuenta con el monólogo Los días de Carlitos.

En Un hombre ajeno, el personaje central de esta historia se refugia de una ruptura amorosa en Nueva York, donde permanece en silencio y sin relacionarse con nadie durante cinco años. En la madrugada de su cumpleaños número cuarenta decide buscar en internet a la niña de la que estuvo enamorado en la primaria y acuerda reencontrarse con ella. Bajo ese pretexto regresa a México como un último intento de formar una pareja con lo que encuentra de aquella niña de la primaria: una actriz desempleada de cuarenta años, divorciada tres veces, con cuatro hijos. En medio de esto, intentará reencontrarse con su ex pareja, con su familia, con su pasado y, en resumidas cuentas, consigo mismo.

Esta obra se encuentra en temporada en la Sala Chopin, los Viernes a las 20:30 horas, Sábados 19:00 y 21:00 horas; y Domingos 18:00 horas.

No dejemos de ver teatro en nuestra ciudad, y acudamos a este tipo de espectáculos, garantía de calidad.

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