¡La magia Jelical vuelve a México!


Nos dimos cita en el Legendario Teatro San Rafael, para presenciar un previo del musical “Cats”.

 

Hablar de “Cats”, es desde luego, hablar no sòlo de una legendaria obra, sino de un ícono de la cultura pop. Y en México, èste musical fuè un parte aguas en el mundo teatral.

 

Tuvieron que pasar más de 20 años para que la obra regresara a nuestro México (el Tour internacional se presentò en el 2005, pero fuè en inglés y con un elenco extranjero), y ahora lo hace de la mano del visionario productor Gerardo Quiroz.

 

Los tiempos cambian, y la gente debe cambiar con los tiempos; Así pues, èste “Cats” es un “Cats” renovado.

 

En èsta ocasión, y sin perder la esencia de la obra, vemos, más que un basurero, un Callejón, donde, desde luego hay basura, a la escala correcta de cómo la verìa un felino. Tambien está un cartel donde se busca al terrible criminal “Nefàstulo”, vemos una caja de fusibles, un viejo automóvil (cuyo modelo es más moderno, porque èsta vez la historia ha evolucionado más de 20 años), y tambien vemos, en el lugar donde antes estaba un horno de gas, un destartalado horno de microondas.

 

No puede faltar una espectacular luna, y un cielo estrellado. A lo lejos, se ven las siluetas de edificios por demás conocidos. Un logro creativo de los Mexicanos Paulette Lemble y Salvador Núñez, que entendieron muy bien lo que es el mundo de los “Gatos Jèlicos”, y que hacen de elementos “desechados”, cosas mágicas para los gatos.

 

Se anuncia la tercera llamada y la gente vitorea emocionada. Esa emoción continúa al escuchar músicos en vivo, iniciar con la famosa obertura, muy dinámica y melódica.

 

De pronto, empezamos a ver cientos de ojos felinos que nos observan en la oscuridad. Y al término de la obertura, uno a uno, los “Gatos Jèlicos” van llegando, para darse a conocer, en una noche muy especial para ellos, ya que su líder, “Gatusalem” anunciará al gato que renacerá en un nuevo plano, un nuevo despertar, una nueva vida Jelical.

 

Así, uno a uno, se van mostrando ante la gente, y podemos ver claramente la analogía que estos gatos hacen, de una sociedad sumamente vigente. No cabe duda de que èsta obra es anacrónica, ya que puede ocurrir en cualquier lugar del mundo, en cualquier época.

 

Ahora bien, entremos en materia de elenco:

 

Vemos un Munkustrap con una voz impecable (se nota la dirección acertada de Olga Cassab), una presencia escénica fuerte, y a la vez amable. Tambien a una Demeter, como siempre mostrándose nerviosa, temiendo toparse con Nefàstulo. Nos resultó muy grata la manera como estos actores (me disculpo por no saber sus nombres, pero los programas se darán hasta el estreno y caracterizados es difícil reconocerlos) llevaron a sus personajes.

 

Delicioso resultó el número donde la gata “Bombonachona” (Interpretada por una gran figura del teatro, como lo es Maru Dueñas), baila con destreza un tap, a la par de las “cucharachas”, presentadas en èsta ocasión de manera más minimalista, pero no por eso menos agradables y bien hechas.

 

Otra pareja que se debe destacar, es, desde luego “Pingurriento y Rompetrizas”, quienes ahora tienen una imagen más similar entre ellos, lo cual hizo que más de una persona exclamara enternecida, cosas como “¡Que lindos, yo los quiero!”. Resulta impecable la manera como se desempeñan actuando y cantando, y la chispa que hay en cada uno, nos hace darnos cuenta de que en ese momento, y sin lugar a dudas, eran dos auténticos gatos.

 

Muy dinámico y divertido fuè el número del “Punk Rock Terco”, a quien el probado actor Juan Carlos Casasola da vida (Juan Carlos alternó èste mismo rol en 1991 con Gabriel de Cervantes). Para aquellos que no lo sepan, cuenta con una excelente voz, y la actitud irreverente, alocada y rockera que èste personaje debe llevar, es muy bien plasmada por el actor.

 

Hemos tambien de destacar el trabajo de tres jóvenes que (a pesar de no saber los nombres de dos de ellos) sin duda, darán de qué hablar. Me refiero a la chica que interpreta a “Victoria”, la romántica gatita blanca, que tiene una elegancia natural y plasma una inocencia que conmueve. Tambien el trabajo dancístico del ya célebre gato mago “Micifustòfeles” es de destacarse, y era muy grato ver que el joven actor estaba sumamente emocionado en escena (èsta clase de emoción y chispa, nunca deben perderse. qué gusto fuè ver la maravillosa actitud, compaginada con la calidad de su trabajo), y tambien está el trabajo del Joven Luigi Vidal, quien da vida a “Mirringo, el gato express”, con un trabajo cuya calidad se nota, ya que su número es igualmente exigente, tanto en lo vocal, como en lo dancístico, y el joven actor logró una actuación impecable.

 

En un ejercicio de justicia, la producción ha hecho alternancias en algunos papeles, ya que era vital que tanto talento tuviera oportunidad de mostrarse, y es por eso que en èsta ocasión, los roles de Gatusalem y Agilorum, no fueron representados por Olivia Bucio y Manuel Landeta, sino por otros actores cuyo trabajo no desmerece en absoluto.

 

Tuvimos oportunidad de ver a Lila Deneken, como la famosa “Grizabella”, y vaya que nos sacó la lágrima. Su potente voz, sumada a su emotividad, nos hizo entender esa nostalgia y necesidad de afecto que el personaje lleva, y que de alguna manera viene a dar el mensaje de que todos merecemos una nueva oportunidad, y todos merecemos afecto. Un gran acierto por parte de Quiroz producciones, el haber confiado en una intérprete con tantas tablas, para el rol de “Grizabella”, el cual alternará con varias actrices y cantantes (Filippa Giordano, Ana Cirrè, Myriam Montemayor, María José, y Olivia Bucio, quien alternará su rol de Agilorum/Golfatrìz, con el de Grizabella). no dejemos de mencionar el excelente trabajo de Tzaitel Santini, a quien hemos visto crecer en diferentes obras, y que hoy llega a un personaje que le sienta muy bien; El de la joven gatita Silabub, quien participa en el tema “Recuerdo” junto con “Grizabella”.

 

Sòlo mencionamos algunos ejemplos del talento en escena, pero realmente, el ver a un elenco tan entregado, tan lleno de energía, es algo que debe destacarse y aplaudirse. (Espero sacarme la espinita y más adelante colocar los nombres de los actores que conforman èsta impresionante tribu de gatos). Realmente el escenario se cimbraba.

 

Retomando el tema de la producción. la dirección musical de Juan Manuel Míguez, se adecua a los tiempos, dando toques muy frescos a las canciones, con orquestaciones en las cuales, instrumentos como el piano y la guitarra eléctrica, destacan, dando ese toque de romanticismo y nostalgia que la obra lleva, pero tambien la actitud actual y explosiva. Podríamos decir que tiene un toque “Bohemio- Contemporáneo”.

 

La dirección escénica de Lilia Sixtos y Jaime Rojas, va muy bien enfocada a presentar a los diferentes estados de ánimo y personalidades (o sería mejor, decir “Felinalidades”) de cada gato, pero trabajándolos a la par de la sensibilidad de cada actor. De tal manera que si hay dos o tres intérpretes para un mismo personaje, la esencia del mismo se respetará, pero tambien se destacará la aportación creativa y única de cada artista.

 

Aplaudo la decisión de volver a usar las letras del Maestro Marco Villafàn. Quien está muy al pendiente del trabajo, realizando algunos cambios y/o actualizaciones, que mejoran las letras. No cabe duda de que el ùnico capaz de mejorar la traducción de Marco Villafàn, es el propio Marco Villafàn. Quien tradujo lo que parecía imposible de traducir (No sòlo en México, sino tambien en Argentina), y que ahora no sòlo lo ratifica, sino que lo mejora.

 

La coreografía de Guillermo Téllez, en colaboración con Roberto Ayala, es imaginativa y acorde con la época. Desde luego que secuencias legendarias de la coreografía original, han sido respetadas, pero como mencionamos al inicio; Los tiempos cambian y hay que cambiar con los tiempos, así que los maestros Téllez y Ayala, han creado un balance entre lo clásico y lo moderno, con pasos muy enérgicos, donde mucha energía fluye y es retroalimentada por el pùblico.

 

En lo que respecta al maquillaje y vestuario, el trabajo de Jaime Rojas y Marcela Valiente es sumamente colorido y a la par (o mejor) de cualquier otra producción de èsta obra en el mundo. Ahora vemos colores más vivos en cada gato, lo cual se integra con la iluminación y la pintura escénica realizada en varias partes del callejón.

 

En resumen. El montaje sigue siendo fiel a lo que es “Cats”, pero es una propuesta fresca, que no pretende competir con el Cats de 1991, ya que a pesar de ser la misma obra, está vista desde otro enfoque, un enfoque que respeta toda la escuela de la puesta original, pero llevando a estos felinos tan especiales, al año 2013, donde están más vigentes que nunca.

 

Enhorabuena por todos los que forman parte de “Cats”, y sòlo nos resta hacer una petición (que estoy seguro que muchos de los que leen esto, apoyarán)… por favor… ¡Editen el CD!

{fcomment}

Comentarios

  • Aún No hay comentarios.
  • Agregar un comentario